CÓMO PROFUNDIZAR LA COMPETENCIA EN EL MERCADO ELÉCTRICO

La base de la estructura de los mercados eléctricos es la competencia, principalmente en generación eléctrica es el concepto fundacional de los diseños regulatorios, las decisiones de inversión y los intercambios económicos entre generadores y consumidores.

En los últimos años Chile ha avanzado con fuerza en dos áreas: generando mayor competencia en las licitaciones de suministro de energía eléctrica para clientes regulados; y en asignar, por ley al Coordinador Eléctrico Nacional, la función de monitoreo de la competencia.

La complejidad y dinámica del mercado eléctrico requiere que el diseño regulatorio de leyes, reglamentos, normas técnicas e incluso resoluciones de la autoridad siempre procurando el cumplimiento de los principios de la competencia.

Asimismo, la evaluación a posteriori de los actos de la autoridad y el comportamiento de los diversos agentes que integran e influyen en el mercado, necesariamente deben estar permanentemente puestos a prueba bajo el escrutinio de la libre competencia.

En el caso del mercado mayorista de energía, se debe monitorear el desempeño del mercado spot, en términos de las decisiones unilaterales de empresas generadoras que puedan influir en la operación económica y la consecuente determinación de costos marginales. Ejemplos son la declaración de parámetros técnicos, los costos y/o disponibilidad de combustibles como el gas natural.

En otro ámbito, en el mercado de potencia que en su naturaleza legal constituye un mercado de incentivos a la inversión en centrales generadoras que aporten a la suficiencia del sistema, será necesario reducir la incertidumbre regulatoria y robustecer el principio de estabilización de ingresos de potencia, tanto en la determinación de precios de potencia que hace la autoridad, y asignación de potencia de suficiencia que calcula el Coordinador.

Clave será también el desempeño competitivo del recién establecido mercado de servicios complementarios, cuya estructura definitiva depende de un reglamento todavía en elaboración.

Por ejemplo, las subastas de cortísimo plazo para reserva en giro cuya regla de asignación será descentralizada con ofertas de precios, deberán convivir con un esquema de intercambios de energía cuya regla de asignación es centralizada con costos auditados. Esta dualidad económica tendrá sin duda una alta complejidad de implementación por lo que el monitoreo de competencia jugará un rol fundamental.

Es imprescindible para las empresas generadoras de todos los tamaños y tecnologías, y el sector eléctrico en su conjunto, tener una regulación diseñada exante y evaluada expost bajo los principios de la libre competencia.

Esperamos que las próximas autoridades en energía logren impregnar en su labor este concepto, lo que permitirá tener un mercado eléctrico que en el largo plazo será más robusto, eficiente, con más inversiones y mayores oportunidades.

Por Carlos Barría, director ejecutivo GPM AG.

Columna de opinión en Revista Electricidad.