DESAFÍOS DE FLEXIBILIDAD PARA UN NUEVO SISTEMA ELÉCTRICO

Definiciones de flexibilidad hay muchas, pero todas apuntan a lo mismo: la necesidad de adaptarse ante la variabilidad y la incertidumbre de la generación y la demanda en diferentes escalas de tiempo. Problemas y necesidades operativas del día a día tienen diferentes herramientas y formas de implementación, que otros problemas de infraestructura y recursos necesarios al mediano plazo.

El Ministerio de Energía promueve por estos días la Estrategia de Flexibilidad, donde efectivamente se identifica esta problemática y se plantean vías de desarrollo para afrontar la necesidad de flexibilidad en la operación y la planificación del sistema eléctrico. La alerta temprana de las posibles herramientas a considerar, así como la regulación que las regirá son los mayores desafíos que tenemos en este momento como sector. Por ejemplo, el recurso más renombrado actualmente es la necesidad de “rampas” de generación, es decir, unidades de generación que tengan una tasa de subida/bajada importante, de tal forma que puedan absorber el aumento sostenido de la generación solar en la mañana, o su decaimiento al finalizar la tarde. El contar con tasas de subida/bajada requiere decisiones de inversión tempranas, al momento de elegir la tecnología de la central que será emplazada en el sistema. Dotar de “rampa” a una central es más complejo una vez construida esta (en algunos casos prácticamente imposible). Dado esto, se deben diseñar los incentivos para el desarrollo temprano de atributos de flexibilidad en infraestructura, de manera que la regulación dé señales concretas al promotor de proyectos que cuenten con esas características.

La Estrategia de Flexibilidad del Ministerio de Energía recoge conceptualmente estos puntos, pero también es necesario profundizar en detalle en cada uno de los tópicos, para tener la claridad comercial de los futuros mercados de flexibilidad, tanto a nivel operativo como a nivel estructural.

 

Nuestra misión como sector

Como sector eléctrico tenemos la importante misión de cambiar paradigmas operativos, considerando que el aumento de información disponible para los consumidores, sean estos de cualquier escala, les permitirá gestionar su consumo y su generación interna, tomar señales de precios y priorizar consumos a ciertas horas del día. Tecnologías de la Información, como el blockchain, esquemas residenciales, comerciales e industriales de generación y almacenamiento, son retos operativos relevantes, dado que debe preverse de mejor forma el comportamiento de la demanda, para así responder rápidamente a sus necesidades.

Por el lado de la generación, se debe avanzar en la fiabilidad de pronósticos de generación, que permitan así tomar
mejores decisiones operativas por parte del coordinador, y aumentar sus herramientas en el despacho en tiempo real. Avanzar en metodologías de programación de la operación, que permitan su ejecución lo más cercano posible a la operación real que ocurre del sistema, implicaría un mejor aprovechamiento de nuestras instalaciones, tanto a nivel técnico como económico.

Como vemos, la flexibilidad es el tema que debemos enfrentar en lo que a operación y planificación de sistemas eléctricos trata, ya sea a nivel de generación, transmisión y distribución. La flexibilidad es una herramienta necesaria a toda escala del sistema, y su uso implicará un aprovechamiento más eficiente de nuestros recursos técnicos actuales y futuros.

Si quiere acceder a la columna de Danilo Zurita publicada en Revista Electroindustria Diciembre 2019, pinche el siguiente link:

http://www.microbyte.cl/elec/pdf/201912elec.pdf